El fact-checking surge ante la necesidad de verificar la información diaria que nos llega a todos a través de los distintos medios y ante la mayor herramienta de difusión de bulos como es Internet. Sin embargo, podemos decir que esta práctica comenzó a tejerse ya en el primer tercio del siglo XX ante la preocupación de personalidades como Max Weber o Robert E.Park, que veían una clara complementación entre el trabajo del periodista y el científico social.
De igual modo, el periodista Walter Lippman se encontraba inquietado no solo por la dificultad de adaptación de los periodistas a los nuevos tiempos sino por la densidad del objeto de estudio. Es decir, las herramientas convencionales de los periodistas ya no eran suficientes para enfrentarse a la realidad de las noticias diarias. Es aquí cuando en 1959 se da el gran salto al periodismo apegado a metodologías científicas gracias a Philip Meyer con la creación de su propia base de datos.
De esta forma, vemos que el fact-checking se apoya principalmente en el periodismo de datos. Tanto es así que en 2011 nace el primer Manual de Periodismo de Datos en el que se muestra el periodismo colaborativo y las herramientas digitales que comparten los siguientes medios: BBC, Chicago Tribune, Australian Broadcasting Corporation, La Nación (Argentina), The Washington Post, The Texas Tribune, Pro Publica, The New York Times, The Guardian, entre otros.
Periodistas como Paul Bradshaw plantean ya el trabajo periodístico alrededor de las bases de datos comprendiendo así varias etapas como las siguientes:

Las agencias de verificación de datos que encontramos por todo el mundo son muy diversas. En el caso de EEUU encontramos hasta 59 agencias distribuidas por todo el país. Algunas de las agencias de fact-checking más conocidas son: Snopes, Factcheck y Politifact ya que son las encargadas de detectar las noticias falsas que circulen en Facebook. Su método funciona de la siguiente forma: se basa en dos pasos, primero, los usuarios tendrán la opción de marcar las noticias como falsas para que un equipo de la propia red social revise si estas publicaciones proceden de medios reales o de webs que intentan dar la impresión de serlo (por ejemplo, bbc.co en lugar de bbc.com).
Seguidamente se establecen dos criterios: en caso de que la noticia proceda de un medio real, pero el contenido se haya puesto en duda, Facebook remitirá la información a algunas de estas agencias que comprobarán si se trata o no de una noticia falsa. En caso de que al menos dos de estas agencias de fact-checking duden de la veracidad de la información, las historias aparecerán marcadas como “cuestionadas”. Se podrán seguir compartiendo, pero tendrán una menor presencia.

Sin embargo, en países como China solo encontramos una agencia de fact-cheking, la AFP Fact Chek Asia situada en Hong Kong. En situaciones como la actual crisis del Covid-19 estas se encargan de verificar todos los datos del número de contagiados en el país. Con las dudas que se están generando por parte de otros países sobre los falsos datos que en realidad esconde China sobre el Covid-19, esta empresa podría ser la gran solvente del problema.
En el caso de España encontramos hasta 7 medios de fact-checking, casi todos ellos situados en la Comunidad de Madrid. Estos son: EFE Verifica, La Chistera perteneciente a El Confidencial, Polétika, AFP Fact Check Spain, Verificat (en Cataluña) y las más conocidas Newtral y Maldito Bulo.
El equipo de fact-checking de Newtral verifica todos los días las declaraciones de políticos de distintos partidos y administraciones públicas en: periódicos, entrevistas de radio y TV, redes sociales y cualquier plataforma pública. Eligen todas aquellas afirmaciones que tengan interés o relevancia desde un criterio puramente periodístico. Valoran la trascendencia de la declaración y del autor, si se repite como un argumentario creado intencionadamente para confundir y si tiene contenido verificable con datos. Desechan las opiniones que forman parte de la lógica retórica política.
Una vez realizado el proceso de verificación clasifican la información en 4 categorías:
- VERDADERO: la afirmación es rigurosa y no falta contexto ni datos adicionales significativos.
- VERDAD A MEDIAS: la afirmación es correcta, aunque necesita aclaración, información adicional o contexto
- ENGAÑOSO: la afirmación contiene datos correctos, pero ignora elementos muy importantes o se mezcla con datos incorrectos dando una impresión diferente, imprecisa o falsa
- FALSO: la afirmación es falsa
1. Un miembro del equipo investiga la desinformación a desmentir y monta una primera versión del bulo. En dicho proceso se pondrá en contacto con las fuentes primarias, verificará el origen de las informaciones, contrastará con bases de datos de fuentes oficiales y/o llevará a cabo procesos tecnológicos de identificación de imagen, vídeo o audio si fuera necesario.
2. A través de un grupo de Telegram el resto del equipo le plantea dudas sobre la verificación: con qué fuentes ha contrastado, cómo ha llegado a una determinada conclusión, qué procesos técnicos ha seguido para desmentir determinado dato…
3. Después de verificar el trabajo del verificador, el equipo al completo de Maldito Bulo vota el desmentido.
Si no existe ningún voto en contra, el desmentido será publicado con una mayoría simple.
Si hay un voto en contra, el proceso de verificación tiene que volver a realizarse desde el inicio.
Todos los miembros del equipo de Maldito Bulo tienen derecho de veto. Si alguien veta un desmentido éste no será publicado.
Y lo más importante, ¿Cuál es nuestra metodología de fact-checking en El Gafas?

En el El Gafas contamos con un equipo de fact-checking dirigido por nuestra periodista Ángela Tejada, que se encarga de verificar todo tipo de información que llega a nuestro medio.
1º Una vez que llega la información a la redacción tratamos de desmentirla contactando con las fuentes principales. Primeramente, contactamos con el medio que difunde la información y en caso de que circulase de forma anónima también intentaríamos contactar con la persona implicada en los hechos.
2º Nos ponemos en contactos con especialistas, analíticas, estudios de caso y profesionales que puedan ayudarnos a desmentir o poner en duda la información.
3º Después de realizar todo el trabajo de investigación, el equipo de El Gafas clasifica esta información en 3 categorías:
- FIABLE: la información recibida ha sido verificada por todo el equipo que la califica como verdadera.
- POCO FIABLE: toda aquella información que no haya podido ser totalmente verificada después del trabajo de todo el equipo o que conduzca a la confusión del lector.
- NO FIABLE: la información recibida ha sido verificada por todo el equipo que la califica como falsa.
4º Además, revisamos todos los mensajes directos que nos envían nuestros lectores a través de nuestras redes sociales (Instagram y Twitter), para resolver dudas sobre cualquier tipo de información.

